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Donde radica la esperanza

En Ciudad Juárez cunde la intranquilidad en el gremio de choferes de los camiones urbanos de pasajeros: “Diana la Cazadora de Choferes” los tiene asustados, supongo que no es para menos pues luego que dos de sus compañeros cayeron asesinados por esta aparente vengadora de los feminicidios y las violaciones interminables, muchos se negaron a trabajar.Usted ya se habrá enterado que en esa ciudad fronteriza -donde los feminicidios mantienen desde hace décadas las estadísticas del terror- los días 28 y 29 de agosto una mujer en sus treinta, morena pero rubia (peluca o teñido), hizo la parada a sendos camiones de la Ruta 4-A, subió los escalones y en vez de sacar el dinero para pagar su pasaje sacó en ambos casos una pistola y mató a los choferes Roberto Flores Carrera y Freddy Zárate, de 45 años los dos.

Dicen que viste de negro y casual. Con las señas dadas por veinte testigos presenciales esbozaron un “retrato hablado”: Es un rostro ovalado, de facciones finas, ojos grandes, con una visera sobre la frente. Podemos decir que parece una mujer bonita, lo que no podemos negar es que se trata de una mujer con arrojo que si bien se ha convertido en asesina, también es un hecho que sus razones han provocado simpatía en no pocas personas.

Ante la añosa incompetencia policiaca y el desaseo de infinitos expedientes, la abulia de las autoridades, la impunidad de los asesinos y violadores de tantas y tantas mujeres… han comenzado a surgir también individualidades justicieras. Diana la cazadora hizo llegar a la prensa un mensaje donde explica que asesinó a los choferes porque creen que por ser “mujeres somos débiles y puede ser que sí, sólo hasta cierto punto, pues aunque no contamos con quién nos pueda defender y tenemos la necesidad de trabajar hasta altas horas de la noche para mantener a nuestras familias, ya no podemos callar estos actos que nos llenan de rabia, mis compañeras y yo sufrimos en silencio pero ya no podemos callar más, fuimos víctimas de violencia sexual por choferes que cubrían el turno de noche de las maquilas aquí en Juárez y aunque mucha gente sabe lo que sufrimos nadie nos defiende ni hacen nada por protegernos”.

Pongo la palabra “cuidado” en lugar de los signos del paréntesis: Cuidado. Alguien que vía facebook me mandó una de las primeras notas sobre Diana la Cazadora de Choferes, apuntó que si supiera cómo, le mandaría un donativo económico para apoyarla. Sí, algo está comenzando a pasar en el entorno cotidiano de nuestras familias. En mi respuesta a quien me mandó dicho mensaje comenté el actual clima colectivo de rechazo a las gestiones y reformas de Enrique Peña Nieto. Nomás falta una chispita, dije, cualquier acción de represión de parte del gobierno y me parece que se incendian muchas calles del país. Cuidado.

Si en Ciudad Juárez no atrapan pronto a “la cazadora de choferes” es probable que siga su cacería, por lo que sin duda propiciará mayores repercusiones. ¿Se clonaría en otros lados?, espero que no, pero tampoco lo dudo. La impunidad y la corrupción en la república toda ya huelen a podrido.

Ahora, además, el contexto político y la inseguridad rampante en todo México no están para bollos. Las inconformidades se multiplican y los gobernantes como si no. La seguridad se toma en manos propias porque las autoridades nomás no. Ya son muchos los ciudadanos, comunidades completas en Michoacán y Guerrero (y puntos donde estén surgiendo) que se han puesto en guardia, con armas y coraje, para hacer valer su dignidad, su seguridad, su derecho a la vida y a la paz: todo eso que las autoridades de los tres niveles no resguardan. Hoy a esos ciudadanos que se enfrentan a los criminales que los atosigan, los contiene el ejército… mañana podrían enfrentar al ejército mismo.

Juárez es una ciudad tristemente célebre y tristemente mítica, tanto que una y otra vez aparecen sus desventuras en películas y novelas (Bordertown el drama de Gregory Nava; 2666, la novela de Roberto Bolaño que desde la perspectiva de los expedientes policiacos pormenoriza la cotidianidad de los crímenes; The Bridge, el recién estrenado drama en una serie televisiva de la red FX con Demián Bichir y Diane Kruger, para mencionar sólo tres piezas), y pero las desventuras, por supuesto, no radican tan sólo en las violaciones y asesinatos de mujeres (tan aciagas de por sí), también en la mencionada indolencia de gobernantes y autoridades, cuya desbordada corrupción ha adquirido tintes pasmosos en el ámbito internacional.

Antes de que cayera el PRI ante la figura de Vicente Fox -que terrible, terriblemente resultó un chasco- muchos pensábamos que en nuestra vida no alcanzaríamos a ver tal transición; pues bien, la vimos gracias a la participación civil a través de aquél voto útil que juntó a tirios y troyanos, y si hoy se antoja algo similar con la vuelta del peor de los priismos posibles, yo tengo claro que la sociedad civil surgirá para bien a corregir el rumbo… es lamentable su tardanza (pues porque la descomposición ya formó a Diana la Cazadora y, en el otro contexto, a las guardias civiles que se adelantan incluso con armas -“porque las cosas no pueden más seguir así”-), pero esperemos pues que esas desesperadas presencias hartas de la injusticia, sean signos desaletargadores para el resto de la ciudadanía, donde radica la esperanza de la verdadera transición.

*Raúl Caballero, escritor y periodista regiomontano, es director editorial de La Estrella en Casa y La Estrella Digital en Dallas/Fort Worth, Texas. E-Mail: rcaballero@diariolaestrella.com Twiter: @raulcaballero52

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