Lo de hoy...
La información nunca está protegida

La princesa del Palacio de Hierro

Tags:

Por Eloy Garza González:

Margarita Arellanes sigue en campaña. Olvida que ya no es candidata sino Presidenta Municipal de Monterrey. Los gastos en promoción de su imagen se inflan como globos de gas al paso de los días; perdió piso y ganó cielo. Y la altura marea a falta de un buen Dramamine ético.

Los asesores de Margarita la quieren con el garbo de artista de televisión, no de alcaldesa. Y así ganará injustamente una imagen de frivolidad que no le va. A toda mujer le gusta sentirse guapa y atractiva. Pero no a costa de una ciudad empobrecida e insegura. Los dispendios terminarán por revertirse. Y se cobran caro los sobregiros, tanto públicos como particulares.

Cuentan que en los próximos días Margarita aparecerá en panorámicos y parabuses con su propio rostro impreso. Lo hará como parte de una publicación privada, en la raya de la legalidad. Engaño efímero: el truco le resultó bien en campaña. Ahora no: ella es funcionaria pública municipal, aunque a veces sus asesores solícitos le hagan perder memoria. Y como dice un buen amigo: la mejor coartada es el trabajo.

Margarita sabe que está prohibido autopromoverse. Si al menos lo hiciera con su familia, con su esposa, y sus hijos. Pero a Margarita no le gusta lucirse con familia en eventos públicos. Se respeta su decisión. Pero no se entiende.

¿Por qué mejor Margarita Arellanes no nos finca las bases del Monterrey que queremos para el 2030? Una proyección metropolitana bien trazada desinflará sus excesos mediáticos; su sobreexposición; su consumismo excesivo y podrá elevar su autoestima como ciudadana útil.

Ser una buena alcaldesa es la meta de Margarita Arellanes: no lo dudo. Es natural que le falte experiencia y manejo en la administración de recursos públicos. Lo aprenderá pronto si contiene sus ansias de novillera.

Pero que se despreocupe de atender los mensajes cruzados que le envía un día sí y otro no Fernando Larrazabal. Basta repasar la nómina de Monterrey: muchos de ellos gente de Fernando; incondicionales del anterior alcalde. ¿Quiere salvar Margarita su futuro político? Simple: que mida el dispendio de ambos palacios: el de Hierro y el de Cristal. Ya sabrá que otras opciones le son más falsas que una verdadera barata en una boutique de Louis Vuitton.

Ultimas Noticias