Lo de hoy...
La información nunca está protegida

Gobierno de Nuevo León y spaghetti

Tags:

Por Eloy Garza González:

La mejor explicación sobre la falta de coordinación entre dependencias del gobierno de Nuevo León la ofrece directamente el experimento canadiense “Build a tower, build a team,” (construye una torre, construye un equipo).

Se trata de un experimento enfocado a revelar las tareas colaborativas en todo género de grupos, desde directivos de alto nivel hasta alumnos de primaria. En Toronto, Canadá es conocido como el reto “Marshmallow” y consiste en construir en menos de 20 minutos una estructura con spaghetti, cuerdas, cintas y “nubes” de golosina. Así de simple, pero así de revelador.

El experimento se enmarca en la psicología de grupos y opera sobre 70 equipos compactos de profesionistas, ingenieros, médicos y arquitectos, entre otros, a fin de evaluar cual de ellos construirá la estructura más alta.

La mayoría de los equipos reclutados para el juego, ejercen su rol empeñados en jerarquizar funciones, planificar tareas, diseñar indicadores, etcétera, antes de acometer la verdadera misión con los spaghetti, las cuerdas y las cintas. ¿El resultado más común? La estructura se desmorona y el equipo pierde su tiempo al intentar levantarla de nuevo.

Los equipos peor evaluados por el reto “Marshmallow” son los ejecutivos de empresa y los políticos. Éstos últimos suelen hacer trampa; se desconcentran del objetivo principal para priorizar el lucimiento personal; imponen sus criterios arbitrarios o caprichosos a sus subordinados, no se concentran, no dedican al éxito de la misión lo mejor de sus pensamientos y generan esquemas de colaboración precarios. Frente a ellos, los equipos de alumnos de primaria sí construyen estructuras más altas. Incluso los de preescolar. Y lo mejor es que las estructuras de spaghetti y cuerdas no se les caen.

¿Por qué esta diferencia de logros? Porque los políticos, especialmente en Nuevo León son adiestrados por la pirámide del poder local a enfocarse a una sola solución; no son flexibles como la mente de los niños. El entorno de gobierno no propicia procesos naturales de colaboración: practican mejor el darwinismo político.

Y aquí viene la parte más controvertida del reto “Marshmallow”: la distribución rigurosa de atribuciones y funciones; de jerarquías y mecanismos de fiscalización y control no generan buenos resultados. En otras palabras, sirven para levantar estructuras altas. En cambio, lo que arroja mejores resultados es la flexibilidad del grupo abierto, cierto grado de caos creativo, y la habilidad para adaptarse a entornos cambiantes.

En suma, lo que deberían hacer los funcionarios del aparato público estatal es, como diría mi maestro Iván Illich, facilitar procesos de colaboración libre y desescolarizarse, desaprender, además de conocer las ventajas del aprendizaje “Do it Yourself”. Ya verán que aplicándose, saldrán sobrando hasta los cobros de tenencia e impuesto sobre nómina.

Ultimas Noticias

“Fufo” vuela

La Muerte, como personaje, es muy familiar para los mexicanos. ¡Algunos hasta la han santificado! No me atrae ese culto, porque implica... [Seguir leyendo]