Lo de hoy...
La información nunca está protegida

El Barrio Beato

Tags:

La alcaldesa de Monterrey, Margarita Arellanes, dijo ayer muy claro que no se permitirá que regresen los antros al Barrio Antiguo. Fue contundente, aunque la contundencia en las declaraciones, a estas alturas, no es garantía de permanencia en ningún gobierno. Los planes oficiales pueden con facilidad alterarse radicalmente con demasiada facilidad.

Pero por lo pronto está la garantía de la palabra de la alcaldesa de Monterrey, que debiera valer. Su intención es que toda esta zona vieja del primer cuadro de la ciudad se convierta en un espacio cultural, que coexista con la vocación primordial de un centro urbano: la vivienda.

Para entender esto, y calibrar los riesgos, deberíamos hacer un poco de memoria. En su momento, hace ya algunas décadas, el también llamado “Barrio Beato” por su cercanía a la Catedral, era básicamente una zona habitacional. Cientos de familias vivían en la zona muy a la usanza de los tradicionales barrios de Monterrey. Muchas de las antiguas e históricas casonas fueron seccionadas para convertirlas en viviendas modestas. Otras estaban abandonadas, o parcialmente habitadas.

Así aparecieron los primeros antros. No eran para nada parecidos a los que recién desaparecieron, o a los que proliferan hoy por toda el área metropolitana. En ese entonces, sin un plan, sin el cuidado de las autoridades municipales, y sin la visión de las autoridades estatales, se establecieron algunos locales con venta de alcohol. La diferencia es que, salvo alguna excepción, el atractivo era que además de vender comida, se presentaban espectáculos de corte cultural.

Aunque usted no lo crea, pero así fue: el Barrio Antiguo inauguró su vocación antrera con espacios culturales. El problema es que tuvieron tanto éxito, y fueron tan atractivas para los jóvenes, que paralelamente se abrieron espacios sin comida, sin cultura, pero con mucho alcohol. Poco a poco los espacios culturales que existían fueron adaptándose a la abrumadora competencia. Y acabó siendo lo que vimos prosperar, lo que hizo huir a muchos vecinos de la zona, y lo que convirtió uno de los barrios más tranquilos de la ciudad en uno de los más inseguros, y eventualmente hasta mortales.

En aquel entonces, a la visión de los primeros antreros culturales, les faltó una reacción positiva de las autoridades municipales y estatales. Se estaba creando una incipiente zona cultural en Monterrey, y a nadie se le ocurrió acotar el espacio para que este necesario centro cultural prosperara. Por el contrario, aprovechando la afluencia de jóvenes, permitieron que se les ofrecieran espacios donde el plus no era la cultura sino el alcohol, y finalmente hasta drogas de todo tipo.

Margarita Arellanes no inventa el hijo negro al tratar de recuperar el Barrio Antiguo como espacio cultural. Ya se intentó, pero no hubo suficientes candados para impedir que se degradara a una simple zona de consumo de alcohol a discreción y a deshoras. El primer intento quedó sólo en intento. Esta es la segunda oportunidad para reivindicar al Barrio Beato, y esperamos que ahora sí prospere, por el bien de todos.

ENFOQUE MONTERREY en Radio Beat, 90.1 FM
Lunes a Viernes a las 13 horas

Ultimas Noticias